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Historia de la Biblia en Español (Parte I)

En esta primera parte hablaremos de las Biblias Tempranas en Español, las cuales se concentran en los años 1221 al 1553. Por tanto, son previas a la Biblia del Oso.

Si usted desea puede tener una breve introducción de las dificultades de los traductores en nuestro artículo “La Biblia en español”

LA BIBLIA ALFONSINA


El rey Alfonso X de Castilla (1221-1284) comisionó la traducción más temprano hoy conocido de la de las escrituras en la lengua española, con un Antiguo Testamento entero producido en 1240 d.C.  Esta versión esta conocido hoy bajo el nombre de La Biblia Alfonsina.

Como un erudito, poeta, y escritor, el Rey Alfonso creyó en la importancia de preservar el conocimiento.  Tolerando a cristianos, judíos, y musulmanes en su reinado, él tradujo muchos de sus trabajos a español y latín.  Su biblioteca consistió en más de 32.000 volúmenes, la mayor parte de lo cual él hizo disponible en una biblioteca pública para pueblos de toda fe.

Hoy el rey Alfonso es conocido como “Alfonso el Sabio” para su gran conocimiento, y el deseo para verle dispersado a otros.  Con su “Escuela de Traductores” en Toledo, un grupo de cristianos, del musulmanes, y de eruditos judíos, él hizo muchos libros árabes disponibles a los europeos en latín y español.  Sus principales intereses fueron la astronomía, la astrología, y por supuesto la Biblia.

En su propio trabajo, “ General e grande Estoria.”  El rey Alfonso añuda la historia del mundo moderno de su día en la historia contado en la Biblia hebrea, mostrando que él creyó en la veracidad del Antiguo Testamento hebreo.

Aunque su Antiguo Testamento utilizó textos de hebreo en su traducción, también siguió muchas lecturas de la corrupta Vulgata latina, católica y romana.  También no vio mucha publicación, porque el rey Juan I de Aragón, en 1233, prohibió versiones vernáculas de la Escritura, y ordenó cualquier tal trabajo debe ser quemado.  Así, la Biblia Alfonsina fue encerrada en la Biblioteca Real por siglos innumerables, ni visto e ni disponible al hombre común.

 

LA BIBLIA DE ALBA


La primera traducción judía de las escrituras en español fue comisionado por el Sr. Luis de Guzman, el maestro grande de la Orden militar-religioso de Calatrava, y para esta razón esta conocido como La Bíblia Guzman.

El trabajo fue hecho cuidadosamente por el rabino Moises Arragel y con revisado cuidadosamente por Arias de Enzinas.  Fue impreso primero en 1430 en un lugar que se llamaba la Casa de Alba.  Por esto, muchas la han llamados a esta versión la Biblia de Alba. 

Esta versión, consistía sólo del Antiguo Testamento, y fue hecha directamente del hebreo al castellano medieval antigüisimo.

Luis de Guzman deseó un Antiguo Testamento español acompañado de algún comentario de eruditos judíos que interprete el texto de su propio libro santo, esperando que tal trabajo recorrería el vacío de antisemitismo en España.

El 5 de abril de 1422, Luis de Guzmán inició el proyecto de traducción enviando una carta al rabino Moses Arragel para invitarle componer “vna biblia en romançe, glosada e ystoriada.“.  El rabino aceptó la tarea, y acabó el trabajo ocho años después.  Lo consistía de 513 páginas y contienía muchas ilustraciones artísticas sumamente decoradas, el trabajo de monjes franciscanos en Toledo.

La Biblia está también llena de comentario por ambos teólogos judíos y católicos.

También contenido en la Biblia hay 25 páginas de correspondencia entre Rabino Arragel y Luis Guzman.

 

EL POLIGLOTO COMPLUTENSE

            Aunque esta versión no fuera traducida a español, debe ser mencionada, como muestra la beca española de aquel tiempo.  Esta versión fue delegada por Francisco Ximenes un Cardinal católico de Cisneros, quien fue arzobispo de Toledo y confesor personal de la reina Isabela de España.  Después de haber obtenido muchos varios manuscritos, el Cardinal Ximenes invitó a muchos eruditos de su día para venir a la Universidad notable de Alcalá de Henares en Madrid, lo cual él mismo fundó, para el propósito de comparar y cotejar estos códices y producir una Biblia completa.  Ellos trabajaron durante 15 años en el proyecto, traduciendo a los tres idiomas: Hebreo, griego, y latín.

Su Nuevo Testamento fue impreso en 1514, y su Antiguo Testamento en 1517.

Es interesante notar que el famoso Erasmo viajó a esta Universidad y tuvo acceso a esta versión notable.  Hay muchos que creen que esto fue una traducción.  Hoy todavía hay muchas preguntas acerca de los traductores, acerca de la fuente de sus textos, y acerca de su pureza textual.

EL TRABAJO DE BONIFACIO FERRER

Un sacerdote católico nombrado Bonifacio Ferrar produjo su propia traducción en catalán o el dialecto Valenciano, en 1478.  En ella él siguió la versión del Antiguo Testamento en francés y la translación hecho en latín por Romeu de Sabruguera.  Su trabajo otra vez fue reimpreso en 1480, bajo el título de “El Salterio catalán.

Más tarde, sus Evangelios y Epístolas fueron impresos en Zaragoza en 1485 y Salamanca en 1493.  Todas las copias obtenidas por la iglesia católica de este trabajo fueron quemadas antes de 1500, y sólo una hoja de esta versión existe en la Sociedad Hispana de la Biblioteca de América.

 

LA OBRA DE MONTESINO

             Otro que tradujo partes de las escrituras al castellano fue un hombre llamado Montesino, quien imprimió su trabajo en Alcalá, España en 1502, y otra vez en Toledo en 1512.  Su trabajo parece haber encontrado favor entre los católicos porque no fue condenado ni fue destruido, pero impreso mucho por las prensas católicas.

Partes de la traducción de Montesino fueron revisadas y corregidas en el siglo XVIII, pero vio muy poca circulación.

LA TRADUCCIÓN DE QUIROGA

                         Conocemos hoy en día muy poco de esa versión hecho por Quiroga, un converso católico del judaísmo, y también un Inquisidor cardinal.  Su versión ha sido llamada La Biblia de Quiroga.  Obviamente, fue una traducción católica porque ellos lo permitieron existir.

LA BIBLIA DE FERRARA

Este Antiguo Testamento completo, publicado en 1553, fue el trabajo de dos Judios españoles: Jeronimo de Vargas y Duarte Pinel.  Expulsado de su España nativa, ellos trabajaron en Italia para traducir la Biblia hebrea en a su idioma primera el español.

Su trabajo se llama La Biblia de Ferrara, porque lo dedicaron al Duque de Ferrara el primero de marzo, 1553.  Que la Biblia de Ferrara fue permitida por la iglesia católica puede ser visto fácilmente de la primera página de esa versión, en la cual indica que antes del impreso, fue: “Examinado por la oficina de la Inquisición.

Al mirar la Primera página de la Biblia de Ferrara, nosotros vemos simplemente una nave con el mastelero roto, que probablemente representa la nación de Israel en el exilio, viajando sin rumbo el globo en huir la persecución, como ambos Jeronimo de Vargas y Duarte Pinel tuvieron que hacer en huir de España.

Cuando miramos el prefacio de la Biblia Ferrara, nosotros encontramos a los traductores utilizados no sólo el texto hebreo de los judíos, pero también los textos romanos católicos.  Allí leemos:

…nuestra Biblia por ser en lengua castellana fuese la mas llegada a la verdad hebraica que ser pudiese (como fuente y verdadera origen de todos sacaron) haciendo seguir pero en todo lo posible la translación de Pagnino y su tesauro de la lengua sancta por ser de verbo a verbo tan conforme a la letra hebraica y tan acepta y estimada a la curia romana: aun que para esta no faltaron todas las translaciones antiguas y modernas y de las hebraicas la mas antiguas que de mano se pudieron hallar…

Según esta confesión, ellos utilizaron el texto católico de SANTES PAGNINO, pero ellos también compararon muchos otros textos del hebreo.

Lo que produjeron fue un trabajo relativamente bueno según la beca de su día, pero fue nada más que una traducción literal, que causó un sintaxis muy pobre.  Sin embargo, fue hallado útil en el trabajo de traducción por Casidoro de Reina en su translación de 1569 de la Biblia entera en español.

Una nota interesante acerca de la Biblia de Ferrara es los hombres judíos que la produjeron no traducirían el nombre hebreo para Dios como “Jehová”.  En su lugar de esto, ellos utilizaron la palabra “Adonai” (Señor).

Casidoro de Reina los ridiculizó por este soporte y llamó su reverencia a no traducir el nombre santo de Dios, “supersticioso.”  Para esta razón, Reina utilizó “Jehová” en su versión del Antiguo Testamento, de que hablaremos más adelante.